PERIODISMO DE LA REALIDAD CUBANA EN LA ZONA ORIENTAL
 


     HOME


     ARTICULOS  

     NOTICIAS

    FOTOS

    ARCHIVOS
 
    PORTADA    
         ANTERIOR

EL CEEPA “VERDE OLIVO” ­ ROMPIMIENTO O ESCALADA
Por: Pedro Antonio Alonso Pérez

Email: 
alonsopa63@yahoo.com
19 de agosto 2014

WILMINGTON, Carolina del Norte − Por definición, la oposición política, tiene que tener como objetivo común enfrentar al gobierno de turno, con la intención de sustituirlo. Por tanto, toda estrategia debe ir encaminada a ese propósito, por eso cuando se pretende hacer cualquier acción, por mínima que sea, debe uno preguntarse, cuánto afecta con ello el al régimen en el poder. Y si realmente lo afecta, o por lo contrario, si con ella puede favorecerlo. 

Una de las principales estrategias de los regímenes totalitarios es descalificar a la oposición. Por eso hay que tener mucho cuidado y no prestarse, para caer en su juego. Sin embargo, no puede dejarse pasar por alto los mecanismos y movimientos de ficha que hacen los órganos de inteligencia, tratando de evitar ser utilizado para sus intereses. A veces que hay que reaccionar para contrarrestar sus efectos.

En esa disyuntiva me encontraba, cuando analizaba el triángulo de intrigas políticas entre Ernesto Antonio Vera Rodríguez, José Daniel Ferrer García y Aldo Rosado Tuero.  Y me preguntaba, en qué perjudica al régimen esta intriga política. Lo que si veía era un gran daño colateral para toda la oposición cubana, descalificándose entre sí. A no ser que sea una escaramuza preconcebida y diseñada por la inteligencia cubana.

La declaración pública realizada por el supuesto abogado independiente, Ernesto Antonio Vera Rodríguez, en la que reconoce que desde el 2010 trabajaba como agente de la Seguridad del Estado, más que informar, solo hace reafirmar lo que veníamos denunciando hace mucho tiempo, y corrobora los motivos por lo que fue separado de la Dirección del Centro de Estudios Estratégicos para la Democracia Proactiva, “José Ignacio García Hamilton” de Santiago de Cuba.

Si Ernesto Vera, no tuviera siguiendo realmente un guión de la Seguridad del Estado, lo primero que debía haber hecho era reconocer  que  su intento por manipular el CEEDPA y eliminar del mismo, aquellas personas que no se prestaban para sus intereses había sido por disposición de la Seguridad del Estado. Y como es natural,  apartarse de inmediato de todo lo que tenga que ver con esa institución. Además, Vera debe reconocer que él no es autor del proyecto del Centro de Estudio, ni mucho menos, ya que ese proyecto fue bajado por el Centro Global para la Democracia Proactiva (www.democraciaproactiva.org)

Es evidente que la primera asignación que recibió Vera era atacar a la Agencia de Prensa Libre Oriental, medio muy molesto para la policía política, reconocido por sus propios agentes. La APLO tiene a su haber, ser la única agencia de prensa que ha perdurado en el tiempo, desde que se fundó el 18 de octubre de 1996 . En su ataque,  Vera lo reconoce en su articulo “La Aplopress: un debate entre fantasmas que se quedan y otros que se van” que es “Una de las entelequias que más ha perdurado extrañamente”, según sus propias palabras. Ese mismo criterio y preocupación me la transmitieron varias veces los agentes de la Seguridad del Estado en Santiago de Cuba.

Es lógicamente comprensible, que todo agente, ataque a aquellos proyectos que más puedan perjudicar los intereses del régimen. Por eso, a Vera lo encargaron de descalificar y entorpecer el desarrollo de los Municipios de Oposición y del Centro de Estudios Estratégicos para la Democracia Proactiva, utilizando en este último, un método muy bien conocido, la división y creación de nuevas estructuras, que respondan a los intereses de la policía política, bajo su propia orientación.

Sus ataques y actitudes, tuvieron terribles consecuencias para con la causa de la libertad de Cuba, y en especial a la oposición en Santiago de Cuba. Cuando analizamos la actitud asumida por Vera, una vez que hizo estas declaraciones,  lastimosamente tenemos que concluir que lejos de un rompimiento con la policía política, lo que ha existido es un reacomodo estratégico, que le permita subir su perfil dentro de la oposición y lograr un trabajo de mayor alcance.

En lo personal, tardé en pronunciarme al respecto  para ver el desenlace de esta película, por si Vera decidía dejar claro, que todas sus acusaciones, ataques personales y división de proyectos estuvieron relacionados con su condición de agente de la Seguridad del Estado. Sin embargo, Vera en ningún momento ha abordado el tema sobre sus actividades en contra de la oposición en los primeros dos años y meses de trabajar para los servicios de inteligencia. Y mucho menos dijo como por orden de la policía política trata de mantenerse al frente del Centro Estudio Estratégicos  para la Democracia Proactiva “José Ignacio García Hamilton”, algo que no le pertenece.  Y lo peor para él, que no puede ejecutar el proyecto, bajo los lineamientos para lo cual se creó, porque entra en conflicto de intereses, con la policía política.

Vera, desde el mismo instante de la fundación del Centro, hizo todo lo posible por que el mismo no creciera con personas seleccionadas por nosotros. Se resistió a que formaran parte del mismo el Ing. Hurgues Frandin , Yusmila Reyna Ferrera y el Dr. Roberto Serrano Delís. Solo podían incorporarse al Centro personas que respondieran a sus intereses, que ya sabemos cuáles son.

Eso le garantizaba, que cuando se llevara a votación cualquier decisión, la policía política tenía asegurado un resultado favorable. Así sucedió  en el caso específico de Yusmila Reyna Ferrera, que tuvimos que ejercer una gran presión para que accediera a su aprobación por la Asamblea, como vocera del Centro y también terminar con la dualidad del blog del Centro, porque ya para esa fecha, Vera había decidido hacer una página web donde él decidía cómo y qué publicar. Incluso, noticias que en nada tenían que ver con los objetivos y propósitos del Centro.

No por gusto los Organos de Inteligencia se esfuerzan por asumir la dirección de las organizaciones de la oposición. La reunión pactada, que llevábamos varias semanas esperando por ella, de un momento a otro fue convocada para una fecha y hora que yo tenía que recibir como Venerable Maestro, al Gran Maestro que tenía previsto visitar mi Madre Logia. En esa misma actividad estaba implicado Hergues Frandin, por lo que tampoco podría asistir a la reunión.

Esa información no era de conocimiento público, pero por supuesto que la policía política si lo conocía. Cuando le comuniqué a Vera la imposibilidad de asistir a la reunión, la respuesta fue que la Asamblea estaba convocada y se realizaría la reunión con, o sin nuestra presencia. Sin tener en cuentas  que éramos nosotros lo que solicitamos esa reunión.

No obstante, tratando de salvar la situación, le pedí a Hergues Frandín que fuera a la reunión, pero todo resultó un circo. Obviamente, con una Asamblea seleccionada por Vera y la contra parte sin poder asistir, quedaría aprobada por mayoría de votos, la propuesta de la policía política.  Ese es un mecanismo muy bien utilizado, porque quien se atreve a cuestionar una decisión, supuestamente democrática, para sacar  las personas que no respondían a los intereses de la Seguridad del Estado.

Todo eso responde a una estrategia: realizar campañas de descrédito a opositores dentro y fuera del país con el mismo fin, eliminar la credibilidad de los proyectos, espantar posibles donantes y propalar la imagen, que dentro de Cuba todo está controlado y penetrado por la policía política. O sea, que todo está perdido y no se puede hacer nada.

Vera debió comenzar su declaración, redimiendo al CEEPA, acabando con la dualidad del mismo, porque ese es precisamente el trofeo que Vera le obsequió a la policía política.  Vera sigue insistiendo en hablar a nombre del Centro Estudios Estratégico para la Democracia Proactiva, cuando de hecho, lo ha abandonado en varias oportunidades, y parece que por orientación de la Seguridad del Estado, sigue enfrascado en dirigir un Centro que va en contra de lo postulado por el régimen castrista.

Sin embargo, lograr la dualidad en la dirección de dicho Centro puede considerarse el primer resultado importante del trabajo operativo llevado a cabo por la Seguridad del Estado a través de Vera. No obstante,  Vera menciona solamente lo relacionado con UNPACU y las “Damas de Blanco”.

Una muestra que Vera no ha roto con la policía política es su comportamiento posterior a la comparecencia pública. Vera no ha dado ninguna información que como agente lograra de la policía política, pero sí de personas que ya no tienen ninguna importancia en la oposición interna, porque ya abandonaron el país. Pero protege a todos los que están dentro de Cuba, en especial los que  en este momento forman  parte del denominado  “CEEPA Verde Olivo”,  inventado, patrocinado, dirigido y financiado por la Seguridad del Estado.

Vera  dice que llevaba mucho tiempo tratando de romper con la policía política, pero en el mes de mayo de este mismo año, publicaba en su blog: http://ernestoverarod.blogspot.com/ mentiras y campañas como la incorporación de Fernando López Rodríguez, quien manifiesta que formó parte de los MDO y el Proyecto cívico Rural, y que lo abandonó por no estar acorde con su aspiraciones, tratando de quitar importancia a los mismos y darle todo el crédito al “CEEPA Verde Olivo” que responde a la Seguridad del Estado.

La realidad es que el tal Fernando, fue expulsado de los proyectos mencionados, porque le demostramos que estaba trabajando para la Seguridad del Estado.  En su momento, le expusimos 21 puntos, donde quedaba más que demostrado sus vínculos con la policía política. Uno solo de los 21 puntos era suficiente para expulsarlo, pero Vera continúa promoviendo a la dirección de su organización, a todo aquel que tenga como objetivo combatir la oposición.

La “Voz de Oriente” era un medio importante en el Trabajo Operativo de los Órganos de la Seguridad del Estado, con Guillermo Espinosa como su director, que  por supuesto es el agente designado por ellos para divulgar sus campanas, atacar la oposición, descaracterizar sus principales figuras, en especial a los líderes incómodos de la oposición, los proyectos de la sociedad civil que realmente se convertían en una amenaza para el Gobierno cubano. 

La “Voz de Oriente” además, tenía la misión de socavar la credibilidad y el impacto social que ha tenido la APLO (Agencia de Prensa Libre Oriental). Agencia que ha perdurado en el tiempo, y a pesar del éxodo de muchos de sus periodistas y directores, la inteligencia cubana no ha podido adueñarse de ella,  ni controlar su política editorial. Y sus artículos de opinión parecen molestar mucho el régimen.

No se entiende como Vera puede haber roto con la Seguridad del Estado y tiene a Guillermo Espinosa Rodríguez formando parte de su equipo, quien es reconocido hasta por sus propios familiares con un agente. Y por demás, si era Espinosa quien estaba al frente de la Agencia  “La Voz de Oriente” y ejecutaba todas las orientaciones y órdenes que bajaban de la dirección de inteligencia, entonces por qué Vera trata de protegerlo y sigue formando parte de la dirección del “CEEPA Verde Olivo”.

Vera tiene que empezar por reconocer públicamente, que sus campañas difamatorias y ataques personales desde la Voz de Oriente, con la anuencia de Guillermo Espinosa fueron parte de su compromiso con la policía política. No fue una casualidad que  Ernesto Vera,  Eunice Madaula y Guillermo Espinosa tuvieron tanta afinidad y similitud en sus acciones en el período que Vera reconoce que trabajaba para la policía política, si no hubiesen sido situados en tiempo y espacio por el aparato, como se conoce allá.

El Centro de Estudios,  CEEPA que sigue usurpando Ernesto Vera nunca ha realizado un  estudio serio, que demuestre los métodos y estrategias de lucha que puedan dar al traste con el desmonte de  una tiranía, que lleva más de 55 años  en el poder. O sea estamos claro que Vera no puede cumplir los objetivos reales del Centro de Estudio, porque la policía política no se los va a permitir.

La actitud de Vera, como director del Centro, siempre fue contradictoria y ambigua. Siempre trató a toda costa retardar su crecimiento, impedir dentro de su membresía personas con alto nivel académico y probado compromiso con la causa y sacar del mismo aquellas personas que no podían ser manejadas, o simplemente defendían el buen funcionamiento del Centro, para lo cual usó todo tipo de subterfugios. 

Una de las tareas asignadas  a Vera por la Seguridad del Estado era sacarnos del Centro de Estudio de Santiago de Cuba. A tal punto que trató de expulsar a Hergues  Frandin, Yusmila Reyna y a mí, del mismo. So pretexto, de haber llegado cinco minutos retrasados a una reunión, sin tener en cuentas que los dos primeros debían recorrer más de 30 km para llegar a su casa y ni siquiera tuvo la delicadeza de abrirnos la puerta para conocer las razones.

Una estrategia frecuente de la Seguridad del Estado en Cuba y ahora se pone de manifiesto en este caso, pedir recursos al exterior a través de la oposición. Vera usó el nombre del Centro y su cargo, para pedir dinero en el exilio y otras organizaciones como CADAL,  con el supuesto fin de usarlo en ayudar y asesorar a opositores que enfrentaban procesos judiciales.

El Centro desde su fundación designó  a un administrador, para descentralizar la toma de decisiones y manejo de algún recurso posible. Sin embargo,  a pesar de que así lo establecían los Estatutos del Centro, Vera usó el dinero recibido en beneficio propio, como él mismo reconoce.

La actitud de Vera siempre dejó mucho que desear, en una ocasión que nos encontrábamos sentados en la sala de su casa, cuando alguien llamó por teléfono,  a quien le dijo que no lo podía atender en ese momento. Luego supimos que se trataba de Pedro Carballosa Ferrer, miembro de los Municipios de Oposición, interesado en su asesoramiento legal, quien se encontraba en la prisión del “Caguayo” en San Luis. También vimos, con mucha pena, como opositores que llegaban a su casa, no lo recibía, porque supuestamente debían de concertar previamente una entrevista.

Reitero, que Vera miente profesamente,  cuando dice que su misión era atacar a la UNPACU y las “Damas de Blanco”, algo que ya se ha comprobado que no guarda relación con la fecha de fundación de la UNPACU y el desarrollo de las “Damas de Blanco” en Santiago de Cuba. No obstante, por qué en su reivindicación Vera no  incluye sacar de su blog: http://ernestoverarod.blogspot.com/ toda la información negativa de ambas organizaciones, y fundamentalmente la relacionada con José Daniel Ferrer. También es extraño que Ferrer, en el proceso de negociación con Vera, no haya puntualizado sobre toda esta supuesta difamación, que se mantiene como información pública en el blog de Vera.

En cuanto a su acusación, con respecto a otras personas que se dedicaban a distribuir panfletos atacando a la UNPACU, el propio Vera fue el precursor de este tipo de acciones.  Recién fundada la UNPACU, Vera visitó a José Daniel Ferrer para entregarle documentos atacando y acusando a Frandín y a mí  de traidores y agentes de la Seguridad del Estado. Con el mismo propósito visitó a Eduardo Torres, para poner a todos los líderes de la oposición en contra nosotros.

Concluyendo, cualquiera con un mínimo de dignidad, si le faltaba el valor para enfrentar la maquinaria represiva del régimen, simplemente con hacerlo saber a sus compañeros de lucha y retirase de la oposición hubiese sido suficiente.

El tiempo tendrá la última palabra, y pondrá a cada quien en el lugar que le corresponde. Todos los que se prestaron para tan ruin proceder contra la causa cubana, una vez que esta pesadilla haya terminado, tendrán el juicio de la historia. Por eso con esta información y aclaración doy por concluido este incidente.  No me prestaré para el rejuego de la inteligencia del régimen y gastar mi tiempo y energías en dimes y diretes, que es su verdadero propósito.

herramientas-webmaster

Locations of visitors to this page