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Lo inmoral de la dualidad monetaria en Cuba
Víctor E Sánchez
,
periodista independiente
victorernestosanchez@ymail.com

               

                            (Peso cubano normal, solo es cambiable por el CUC, a razón de 25 a 1)

SANTIAGO DE CUBA, 8 de abril,  2009 (www.aplopress.com) El  28 de abril del 2008, fue anunciado que a fines del 2009 se realizaría el aplazado VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), encargado de marcar el rumbo a seguir por el pueblo cubano en los próximos años. Por tal motivo el texto que guiará el análisis del tema en reuniones de estudio por parte de los militantes del Partido Comunista (PCC) y Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), intenta corregir el desconocimiento que envuelve a la existencia de dos monedas a nivel nacional, la disparidad entre ambas y su posible unificación.

Sin embargo,  especialistas en la materia han reconocido que la  eliminación de la dualidad monetaria en Cuba, no devolverá el poder adquisitivo de la población ni creará "de por sí" nuevas riquezas, aclara el documento guía para el debate del 6to. Congreso del Partido Comunista.

En el discurso pronunciado por Raúl Castro el 26 de julio de 2007, el gobernante cubano señaló: “para evitar efectos traumáticos e incongruencias, cualquier cambio referido a la moneda debe hacerse con un enfoque integral, en el que se tengan en cuenta factores como el sistema salarial, los precios minoristas y las gratuidades y los subsidios estatales a muchos servicios y productos”.

El profesor del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC), de la Universidad de La Habana, Pável Vidal, refiriéndose al tema aclaró: "La gente piensa que cuando se elimine la doble  moneda van a mejorar sus ingresos reales, algo que no se puede lograr si no hay un crecimiento de la producción". Y además enfatizó: “la eliminación de la doble moneda no puede lograrse mediante la sustitución del peso cubano por el peso convertible a la tasa de uno a uno, como algunos erróneamente pudieran pensar”.

Un condiscípulo de tiempos de estudiante, quien hoy forma parte del la Comisión Económica del Poder Popular, me comentaba durante un café en la Isabelica, que el documento para la preparación del Congreso del Partido ya había sido estudiado por ellos y el tema de la doble monda había conducido a análisis "profundo, racional y colegiado" como había sugerido Raúl Castro cuando asumió el 24 de febrero del 2008  la presidencia de la República.

Sin embargo, no se lograron recomendaciones concluyentes, según sus planteamientos, ya que ni siquiera se han podido implementar las prometidas reformas anunciadas por Raúl, incluso Carlos Lage, que se había considerado el artífice del saneamiento de la finanza interna, ha sido destituido del cargo, sin una explicación convincente al respecto.

Con todos estos antecedentes podemos llegar a la conclusión, del que el problema no es la doble moneda en sí, sino la política económica que rige el país, donde se les paga a las personas con una moneda totalmente devaluada, en un 125 % de su valor nominal real con respecto al peso convertible. El objetivo principal del llamado chavito es utilizarlo como un gravamen sobre la venta, para controlar los efectos de la perenne inflación en Cuba y evitar los efectos psicológicos de la relación entre los salarios y los precios, que limitan el poder adquisitivo.

Lo inmoral no es que haya dos monedas en Cuba, sino que con ellas no se pueda comprar lo que se necesita a partir de un salario justo y razonable y sin discriminación de una sobre la otra.  El peso cubano tenía una leyenda impresa que fijaba su fuerza liberadora en todo el territorio nacional. Sin embargo, a las últimas impresiones de billetes se les eliminó esa leyenda, eso constituye una inmoralidad desde el puno de vista legal

La reivindicación social en Cuba debe comenzar por exigir la paridad entre el salario y los precios y que los salarios y todas las formas de ingresos se correspondan con el valor real de la moneda circulante.

Algunos activistas han encabezado una lucha cívica en tal sentido, para llamar la atención políticamente del derecho ciudadano de pagar con el mismo dinero le pagan los salarios, algo que es muy justo, pero desenfocado técnicamente desde el punto de vista económico.  Al pagar el consumo de acuerdo a la conversión del peso cubano con respecto al peso convertible (CUC) no se produce ninguna contravención legal, sino una irregularidad administrativa.

Hay otros aspectos de la doble moneda que también son necesarios destacar, la actividad delictiva que se genera alrededor de todo este fenómeno de confusión monetaria, la corrupción administrativa a partir de  la dualidad de las tasas de cambio, que en las empresas estatales es uno a uno, mientras en las CADECAS (Casas de Cambios)  es 24 pesos a la compra y 25 a la venta, en la transacción directa con la población. Este es el mecanismo que utilizan muchas agencias radicas en el exterior en contubernio con funcionarios cubanos para burlar los impuestos sobre el dólar que establece el gobierno y enviar remesas al cambio uno x uno, dólar por CUC.

Otro aspecto negativo a destacar, es la injusta relación comercial entre el gobierno y los productores del país, ya que le compran los productos en pesos cubanos corrientes y les venden los insumos en pesos convertibles CUC, lo que deforma el costo/valor de la mercancía y reduce o anula el poder de ingreso de los productores, fundamentalmente de los campesinos.

Lo que sí es positivo, son los ahorros que un pequeño sector de la población puede hacer, que teniendo la experiencia de la despenalización del dólar, conoció el uso ventajas de esa moneda, con la cual realiza sus ahorros, con la seguridad que nunca serán afectados por un canje de dinero en un proceso de transición política en Cuba.

Aquí les dejo las fotos de algunas denominaciones del peso convertible, que les pueden ser muy útiles a las
personas que viajen Cuba, para que se familiaricen con ellas y evitar que sean estafadas.






Billete de 50 pesos, Moneda Nacional no convertible.